Libro Cuentos Completos (1826-1828) De Wilhelm Hauff
Pero el corazón de la reina era demasiado grande para limitar a su país el don de sus favores, y un buen día bajó a la Tierra... pues había oído decir que allí vivían hombres condenados a pasar su vida tristes y serios, entre un sin número de esfuerzos y trabajos. Les trajo los dones más preciados de su reino, y desde que la bella soberana se paseó por las distintas regiones de la Tierra, los hombres empezaron a trabajar alegres y risueños, pese a su seriedad.